La gran mega urbanización
de Andalucía vuelve a la carga para levantar en Barbate un complejo mayor que
el propio pueblo
Barbate (Cádiz) —
10 de agosto de 2026 20:41 h
Actualizado el 11/08/2026
![]() |
| Protesta ecologista en la zona en la que está prevista la macrourbanización. |
Tras el 'no' ambiental de la Junta en 2022, la empresa no tira la toalla y
el Ayuntamiento espera la nueva evaluación de un macrocomplejo de tres millones
de metros cuadrados ubicado junto al parque natural de La Breña para construir
tres hoteles, 635 apartamentos turísticos, 450 viviendas y un campo de golf
Prioriza elDiario.es en Google
Parque Natural La Breña y Marismas del
Barbate. Junta de
Andalucía
Cuatro años después de que la Junta de Andalucía frenara por motivos
ambientales uno de los mayores desarrollos urbanísticos proyectados en el
litoral andaluz, el futuro de Següesal Golf Resort vuelve a estar sobre la mesa. El Ayuntamiento de Barbate ha continuado la tramitación urbanística adaptando el expediente a la
normativa vigente y el proyecto espera ahora una nueva decisión ambiental del
Gobierno andaluz. El escenario ha reabierto un viejo enfrentamiento entre
quienes defienden la iniciativa como una oportunidad económica y quienes la
consideran incompatible con la conservación del entorno y con la realidad
hídrica de la comarca.
En noviembre de 2022, la Consejería de Sostenibilidad emitió una Declaración Ambiental Estratégica (DAE)
desfavorable que
supuso un duro revés para una actuación que llevaba más de una década de
recorrido administrativo. Aquella resolución entendía que la modificación
urbanística necesaria para desarrollar el complejo podía provocar impactos
relevantes sobre la biodiversidad, especialmente por su proximidad al Parque Natural
de La Breña y Marismas del Barbate y por su afección a hábitats y especies
protegidas. El informe también cuestionaba aspectos relacionados con la
disponibilidad de recursos hídricos.
Aquella decisión obligó a los promotores a replantear una iniciativa de
enormes dimensiones. El proyecto contempla transformar 312 hectáreas de suelo
no urbanizable en un complejo turístico con un campo de golf de 18 hoyos, tres
hoteles de cuatro y cinco estrellas, 635 apartamentos turísticos, 450 viviendas
residenciales y la regularización de otras 49 edificaciones existentes. Se
trata de una superficie de más de tres millones de metros cuadrados situada
entre Barbate y Vejer, junto a uno de los espacios naturales más valiosos de la
provincia de Cádiz.
Una prórroga para volver a intentarlo
Sin embargo, el expediente nunca quedó definitivamente archivado. La propia
resolución ambiental dejaba abierta la posibilidad de mantener su vigencia
mediante una prórroga. Esa vía fue la que siguió el Ayuntamiento de Barbate.
Según confirma a este periódico la Consejería de Sostenibilidad, tras la
declaración ambiental desfavorable de 2022, el Consistorio solicitó en 2024 la
prórroga de dicha resolución, que fue concedida. Posteriormente, presentó la
documentación correspondiente a la Aprobación Provisional II de la revisión
parcial del Plan General de Ordenación Urbana, incorporando diversas
modificaciones respecto a la propuesta anterior.
Fuentes de la Consejería explican que toda esa documentación “se encuentra
actualmente en estudio y análisis por los servicios competentes dentro de la
correspondiente tramitación administrativa”. Es decir, la Junta vuelve a
examinar el expediente antes de decidir si las modificaciones introducidas
permiten superar los obstáculos ambientales detectados hace casi cuatro años o
si, por el contrario, mantiene los reparos que motivaron el rechazo inicial.
La nueva fase administrativa ha despertado la preocupación de Ecologistas
en Acción. Lola Yllescas, portavoz del grupo Enebro de la organización en Cádiz,
recuerda que el rechazo de 2022 obedecía fundamentalmente a dos grandes
cuestiones. “Hubo una declaración ambiental desfavorable por dos cosas: por
temas de agua y por temas relacionados con la Red Natura 2000 y los hábitats de
interés comunitario”. A su juicio, la posibilidad de prorrogar aquella
declaración permitió mantener vivo un proyecto que muchos daban por amortizado.
Problemas “históricos”
La activista sostiene además que el Ayuntamiento ha optado por tramitar una
nueva aprobación provisional sin volver a someter el documento a información
pública. “Hay un informe del arquitecto municipal que dice que las
modificaciones no son sustanciales y por eso no se ha abierto otra exposición
pública. Pero si realmente no son modificaciones esenciales, entonces una de
dos: o la declaración ambiental volverá a ser desfavorable o habrá que explicar
por qué ahora se considera aceptable algo que antes no lo era”, argumenta.
Ecologistas en Acción asegura observar con inquietud el cambio de escenario
político en la Consejería de Sostenibilidad. “Con el anterior responsable hubo
bastante rigor técnico pero en este momento no tenemos demasiada confianza en
cuál será la actuación de la Consejería”, afirma Yllescas, que insiste en que
las circunstancias ambientales incluso se han agravado desde 2022. La
organización considera especialmente preocupante que el proyecto mantenga un
campo de golf en un contexto de sequía estructural y junto a un parque natural
que recientemente ha sufrido incendios forestales.
Para explicar la magnitud de la actuación, Yllescas recurre a una
comparación muy gráfica. “La
urbanización que se plantea es más grande que el propio pueblo de Barbate”,
señala, y eso que hablamos de una localidad con más de 22.000 habitantes. Desde
su punto de vista, resulta difícil justificar un desarrollo de estas
características cuando el municipio sigue arrastrando problemas históricos en
materia de depuración y reutilización de aguas. “La depuradora no funciona
adecuadamente y seguimos teniendo un problema que incluso ha generado sanciones
europeas. “En estas condiciones nos
parece absolutamente disparatado plantear un nuevo campo de golf en un entorno
con escasez de agua y lindando con un parque natural”.
Otros dos grandes desarrollos en
preparación
La organización ecologista también cuestiona el principal argumento
utilizado históricamente por los defensores del proyecto: la creación de
empleo. Yllescas considera que el discurso sobre los puestos de trabajo
responde a un modelo ya superado. “Siempre se habla de riqueza y empleo, pero
la realidad del litoral gaditano es muy distinta. “Ahora mismo faltan trabajadores (en el sector de la hostelería) y en numerosos
sectores y no creemos que este tipo de macro proyectos responda a las
necesidades reales de la población”.
Següesal no constituye, además, un caso aislado. Según denuncia Ecologistas
en Acción, el Ayuntamiento de Barbate mantiene en tramitación otros dos grandes
desarrollos turísticos pendientes de aprobación definitiva: Trafalgar-San
Ambrosio en Zahora y Sierrezuela Playa en Zahara, ¡vamos, de la z a la z! ,
como le gusta decir al Alcalde de Barbate presumiendo de playas. Entre los tres
sumarían más de cuatro millones de metros cuadrados destinados a nuevos usos
turísticos y residenciales. Los macro proyectos afectan a suelos no
urbanizables, se sitúan aparte o alejados de los núcleos urbanos consolidados,
lindan con espacios de elevado valor ambiental y siguen sin ofrecer respuestas
suficientes sobre el abastecimiento, el saneamiento y la depuración de las
futuras instalaciones que inadmisiblemente le falta a las poblaciones de las
pedanías.
Frenazo
ambiental al proyecto para levantar en Barbate la mayor urbanización turística
de Andalucía
“Mientras el Ayuntamiento guarda silencio sobre la evolución del expediente
y evita realizar valoraciones públicas, al igual que la promotora Bogaris, la
decisión vuelve a estar en manos de la Junta de Andalucía. La nueva evaluación
determinará si Següesal Golf Resort consigue superar el obstáculo ambiental que
en 2022 parecía haber paralizado definitivamente el proyecto o si, por el
contrario, vuelve a encontrarse con el mismo muro que frenó entonces una de las
mayores operaciones urbanísticas previstas en el litoral gaditano”.

.png)


